Limpia el arroz, lo puedes hacer de dos formas. La primera es colocándolo en un escurridor y ponerlo bajo el chorro de agua.
La segunda es vaciando el arroz en un tazón, añade agua, revuelve. Tira el agua y repite 3-4 veces hasta que el agua ya no salga muy blanca.
Ponlo a escurrir para que se vaya secando. Mientras tanto pela el ajo y corta el jitomate en dos.
Vacía el ajo, cebolla, jitomate, una taza del caldo de pollo, y sal en la licuadora y muele hasta que todos los ingredientes se integren por completo.
Lava, pela y pica la zanahoria en cuadritos pequeños. Deja aparte.
Sobre fuego medio alto, calienta el aceite en una olla pequeña, vacía el arroz escurrido y empieza a revolver. En un principio el arroz se pegará un poco a la olla, pero poco a poco conforme se dora se irá separando.
Se paciente y revuelve de vez en cuando, el arroz comenzará a perder su color blanco transparente y se empezará a poner de un color beige, además comenzará a oler como a palomitas de maíz.
Si notas que se sigue pegando mucho al fondo, baja la temperatura. Esto durará entre 5-8 minutos dependiendo de la temperatura de tu estufa.
Cuando ya esté dorado, vacía la mezcla de verduras y caldo,** aumenta la temperatura a fuego medio alto y espera a que empiece a hervir. Baja la temperatura a medio-bajo y hierve por 2 minutos, verás que el caldo cambia de un color anaranjado a un color rojizo.
Es muy importante que permitas que la salsa de jitomate hierva por algunos minutos para que se cueza completamente antes de añadir más líquido. Si no, al final el jitomate, cebolla y ajos sabrán un poco crudos y no queremos eso.
Vacía el resto del caldo, los chícharos y las zanahoria picada. Revuelve bien y prueba de sal. Ajusta de ser necesario.
Revuelve bien, esta será la última vez que revuelvas el arroz. Tapa y espera a que comience a hervir. Una vez que suelte el hervor, reduce la temperatura a fuego bajo, lo más bajo que puedas y cuece por 10 minutos.
A los diez minutos, destapa, introduce una cuchara en el centro y revisa si todavía hay líquido en el fondo. Si lo hay, tapa y deja cocinar por 2 minutos más. Apaga el fuego y reposa.
Si ya no hay líquido. Apaga el fuego inmediatamente y deja reposar por 10-15 minutos.
Y ya está listo tu arroz.